jueves, 3 de enero de 2008

EL ASESORAMIENTO PSICOPEDAGÓGICO: UNA BALANZA INCLINADA

Bueno comenzaremos nuestra andadura por las redes de la costrucción de conocimiento empezando por el texto de Elena Martín de la Universidad Autónoma de Madrid, el cual trata sobre el asesoramiento pedagógico. En este texto la autora apunta algunas líneas de cambio que pueden ayudar a los servicios psicopedagógicos a cumplir mejor sus funciones, planteando un reto: que el asesoramiento psicopedagógico salga de los problemas marginales del sistema para actuar sobre el conjunto de los procesos de enseñanza y aprendizaje.
En las líneas finales del texto dice así: “el problema de las distancias en las concepciones que docentes y psicopedagogos siguen manteniendo con respecto a qué es aprender y enseñar y que significa asesorar”. Con estas palabras Elena Martín se refiere a que el asesoramiento psicopedagógico salga de los programas en último término “marginales” del sistema y actúe sobre el “núcleo duro” de los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Sin duda, y haciendo referencia a la forma en que cada profesional entiende lo que significa aprender, enseñar y asesorar, tiene que ver con que las palabras son constructos cargados de experiencia y que no posen un sentido estrictamente unidireccional o unívoco. Pero la cuestión va más allá de lo puramente etimológico que sería la forma más aséptica de tratarlo o dicho de otra forma menos eufemística, neutral, fría y sin pasión de denominarlo.
Este pequeño apunte me permite establecer un puente con el texto de A. V. Pantoja en el que expone un cuadro acerca de las salidas profesionales del psicopedagogo. Más allá de debatir si estas son realistas o no, creo que deja ver un desfase o desconocimiento de la situación laboral actual en lo que a educación formal y no formal se refiere.
Creo que con que hiciéramos un análisis detallado de la complejidad en los sistemas educativos, más concretamente de los currículos escolares, la proliferación y diversificación de salidas profesionales, de opciones ocupacionales y de una toma de decisiones cada vez más activa y autónoma por parte de las personas orientadas, así como la obligada inmersión en la era de la información y la tecnología, nos situarán en una escena de intervención crítica. Lo que quiero decir con esto es que nos planteemos la dirección que está adquiriendo actualmente la orientación profesional. Como futuros profesionales deberíamos pensar en que si concebimos a la persona en su globalidad, quizás sea infragmentable la construcción de su proyecto profesional con respecto a su proyecto de vida. En esta línea es interesante lo que dijo Naville hace más de tres décadas: “(...) en el estado actual de la evolución económica y política mundial. La orientación profesional no desempeña de ningún modo el papel que pretende desempeñar, es decir, escoger para el adolescente un oficio que convenga a su naturaleza, sus gustos, etc. Por el contrario se ve forzado a realizar una especie de selección enmascarada, cuya orientación general depende de factores políticos y sociales absolutamente coercitivos”.Estamos ante una sociedad que atribuye a la educación continuas demandas y donde los profesionales deben adaptarse a través de la formación a estos cambios.
En pocos años hemos asistido a la “muerte súbita” de una Ley Orgánica General de Educación y que aún hoy día, quizás por falta de perspectiva y de que seguimos sin saber hacia dónde vamos, desconocemos cuales fueron sus males . Según unos la criatura sería demasiado moderna para unos padres que le aconsejarían no salir después de las diez. Para otros la criatura no contaba con ropa adecuada y andaría sola sin un duro que gastar. Lo que está claro que dicha ley se asentaba sobre las teorías más modernas y poseía un carácter comprensivo hacia la persona y su contexto.
No contentos con los resultados, la “Madre Patria” da de nuevo a luz la Ley Orgánica de la Calidad de la Educación. Con respecto a la educación secundaria dicha ley detalla entre sus primeros objetivos formar al alumnado para sus estudios posteriores y para su inserción laboral, así como desarrollar destrezas relacionadas con las tecnologías de la información con el propósito de usarlas en el proceso de enseñanza. Esta ley concedía gran importancia a los itinerarios, por ello tanto los alumnos como las familias requerían de asesoramiento adelantando así el momento de la toma de decisiones y con ello su segregación. El interés por el esclarecimiento de los diferentes itinerarios educativos y laborales desde edades aún tempranas, en la LOCE queda supeditado a las directrices de la Unión Europea y al empeño de homogeneizar los sistemas en pro de una mayor competitividad en el mercado europeo.
Si miramos las políticas que actualmente se están erigiendo con fuerza en Europa y de cuyo margen de influencia no está fuera España, ya que se encuentra dentro de un proceso de globalización, podemos observar:
En 1990 se constituye en Luxemurgo la Asociación Europea de Asesoramiento, Orientación e Información Escolar y Profesional (Euro- Orientación).
En 1992 se realiza un Tratado en la Unión Europea en el que se omite cualquier referencia al empleo y a la lucha por erradicar el desempleo.
En 1993 se publica el Libro Blanco de la Comisión “ Crecimiento, Competitividad y Empleo”. En el se establecían cuáles eran las bases estratégicas de actuación de los países miembros de Unión Europea.
Con la intención de dejar claro que desde las políticas de ámbito nacional y acuerdos europeos únicamente se busca educar con la finalidad de usar la educación como un trampolín hacia el mercado laboral, rompiendo en su caso esa idea de entender a la persona de forma globalizada y no fragmentada, introduzco extracto del Informe de Hellen Hansen sobre “Orientación Profesional: Un manual de recursos para países de bajos y medianos ingresos”. En su apartado de educación profesional dice así:
“En los países de la OCDE, casi siempre se ofrece durante la educación secundaria inicial en preparación para la toma de decisiones de los estudiantes sobre su profesión al final de la escuela secundaria. Sin embargo, en unos pocos países, la educación profesional comienza en la escuela primaria. En Canadá, por ejemplo, se ha comenzado a aplicar en forma pionera el concepto de escuelas que promueven la orientación en las que la planificación personal y profesional es una de las cuatro grandes esferas de aprendizaje que subrayan todos los currículos escolares primarios y secundarios.”
“...En Dinamarca, los estudiantes comienzan a elaborar sus propios portafolios profesionales o planes de educación individuales en la escuela primaria y continúan desarrollándolos durante toda la escuela secundaria.
También en una provincia de Canadá, que estaba sufriendo rápidos cambios económicos, la educación profesional ha sido una herramienta para ayudar a reorientar a los jóvenes hacia nuevas oportunidades económicas locales.”
Para poder establecer comparaciones introduzco un cuadro donde se detallan los objetivos de la orientación profesional en EEUU, país considerado a la cabeza del desarrollo:
Estados Unidos de América: Orientación profesional para facilitar la transición
de la escuela al trabajo
En los Estados Unidos, los sistemas de transición de la escuela al trabajo integran la orientación profesional y la orientación académica y ocupacional con escolarización de alto nivel y post-secundario, aprendizaje basado en el trabajo y el desarrollo de competencias. Estos sistemas se desarrollan a través de asociaciones entre escuelas, empleadores y sindicatos y se descentralizan a nivel comunitario.
Sus tres principales componentes son:
Aprendizaje basado en la escuela:
• enseñanza en la escuela secundaria que cumple con las normas nacionales;
• exploración y asesoramiento profesional;
• selección inicial de una trayectoria profesional por parte de los estudiantes;
• instrucción que incluye tanto el aprendizaje académico como el ocupacional;
• coordinación entre educación y capacitación;
• evaluación constante de los estudiantes: avances, metas personales y requisitos de aprendizaje adicionales.
Aprendizaje basado en el trabajo:
• capacitación en el trabajo y experiencia laboral reconocida y certificada;
• amplia instrucción en todos los aspectos de la industria;
• tutelaje en el lugar del trabajo.
Actividades conexas:
• actividades para alentar a los empleadores y sindicatos a participar en este sistema de transición;
• establecimiento de correspondencias entre los estudiantes y las oportunidades de aprendizaje
basado en el trabajo;
• asistencia en la integración entre el aprendizaje basado en la escuela y el trabajo;
• enlace entre estudiantes, padres, oficinas de empleo y empleadores;
• asistencia a graduados para que encuentren empleos idóneos o capacitación adicional en el puesto de trabajo;
• seguimiento del progreso de los participantes;
• enlace entre actividades de desarrollo juvenil y empleadores y estrategias de desarrollo de competencias para jóvenes trabajadores.
Fuente: V. Corbanese; G. Rosas: Employment counselling and career guidance: A trainer’s guide for employment servicepersonnel (OIT, publicación próxima).
Para finalizar, ya que el tema es muy amplio y habría que hacer mención a otros aspectos relacionados, pero que retomaré en otras bitácoras, mencionar de nuevo la cuestión que sugería más arriba y para que sirva de reflexión sobre si la orientación debería posibilitar que el proyecto profesional de cualquier estudiante sea posible dentro de su proyecto de vida.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno, JuanJo es una lástima que demorarás en darme el enlace de tu diario porque ahora parece que se agolpan las ideas, y era interesante que accedamos a tus reflexiones. Valía la pena esperar y por lo visto si tenías o has comprendido la noción de diario reflexivo. Justamente de eso se trataba, de enlazar ideas, fundamentarlas, buscar conexiones, encontrar hilos conductores.
En este caso aparecen muchas cosas pero muy pertinentes con lo que iniciamos en los debates de nuestras clases, antes incluso de pensar en el curriculum. Por lo que veo la orientación profesional te ha captado y sin duda es muy interesante para continuar profundizando.
Esta unión de proyectos que comentas creo que son esenciales, especielmante, para una orientador/a para luego ser coherentes y evitar la fragmentación que se dan en los otros ámbitos y que en el sistema asistimos a divisiones tan marcadas entre enseñar y aprender, aprobar y aprender, enseñar y evaluar, profesores y alumnos, contenidos disciplinares y pedagógicos, o instrumentales y artístico, intelectual y afectivo, formal y no formal, profesional y académico, teórico y práctico, o empleabilidad y ciudadanía…. y la lista podría ser interminable…
Creo que plantear lo que indicas como un modo de recomponer estas divisiones es un reto que vale la pena indagar…. Tocas muchos temas, me han gustado algunas metáforas… volveremos a ello en próximas reflexiones.

Anónimo dijo...

Me olvidé de hacer la referencia a las referencias europeas. También es cierto por ejemplo que el enfoque de enseñanza basado en competencias según líneamientos europeos aparecen para todos los niveles del sistema educativo. Y la visión, en documentos y teorías, aparece alejada de la tradicional enseñanza por objetivos, o de los estándares competenciales y más centrados en desempeño de la formación profesional. Se recomienda una visión integral, más abierta, ligada al aprendizaje auténtico. Por lo menos desde documentos oriendadores como el de la OCDE y la Definición y Selección de Competencias. La cuestión está en como se interpretan y si apuntan a esa visión compleja, integral, flexible en que las competencias no son para la empleabilidad como meta sino más ricas. Habrá que estar vigilantes....