jueves, 3 de enero de 2008

¿ES UN ACTO POLITICO LA EDUCACIÓN?

Pues depende desde donde se mire, lo que conlleva necesariamente que uno se posicione. Mirar siempre requiere un emplazamiento y una perspectiva. Hay estímulos que están dentro de nuestro campo de visión y otros que se quedan fuera, estímulos por encima o por debajo de nuestros umbrales mínimos. También podemos establecer diferentes categorías del concepto mirar: avizorar, vislumbrar, atisbar, escudriñar, cada una de ellas sólo estaría atribuyendo aspectos cualitativos a la acción que denota el propio verbo. Pero cuando me refiero a la perspectiva quiero decir la teoría o teorías que fundamentan mi acción pedagógica y lo que observo es aquello que encuentro significativo en consonancia con mis conocimientos previos, teorías, creencias, valores... y a todo ese mundo de experiencias, saberes y construcciones de significado que Piaget denominó Sujeto y que al fin y al cabo vienen a conformar nuestra identidad. Los conceptos de sujeto y objeto revolucionaron el mundo de la psicología para designar aquello que no es susceptible de manipular de lo que si es respectivamente.
¿Somos el conjunto de nuestras experiencias?, ¿ se define la gente por sus actos?, no sabría responder a estas cuestiones, a lo único que llego es a asumir que hay una parte inconsciente que determina mis actos y que para hacerla explícita u objeto de conocimiento requiere ir más allá de una mera metacognición.
Pero partamos primero de lo meramente observable. El profesorado en su conjunto nos hemos ido buscando una serie de refugios ante esa idea paneducativa de que la escuela es capaz de resolver todos los males que acucian a la sociedad. Como hemos hablado anteriormente una de ellas es el fracaso escolar, esta es la bicoca o el saco sin fondo donde muchos profesores se refugian exonerándose de sus responsabilidades, aludiendo a que es un alumno disruptivo, que no deja seguir la clase, que no realiza las tareas...en definitiva se le deriva a cualquier otro programa. La consecuencia es que cada día tenemos un sistema más segregador.
Vamos a partir de esta realidad para entender su dimensión política.
El Estado es el mayor inversor por encima de cualquier empresa. Al igual que cualquier entidad quiere para si unos resultados. La educación religiosa forma con la intención de que sus educandos trasmitan la fe católica en los ámbitos en los que se relaciona: familia, pareja, amistades, etc. Por qué no habría que pensar en que el Estado siendo el que más dinero se gasta en educación no iba a querer un tipo de ciudadano que contribuyera a mantener un sistema de orden político y económico, cuando la educación siempre ha sido el vehículo idóneo de adoctrinamiento. Y es más como vamos a tener la loca idea de pensar que somos ajenos a todo esto a través del” ... yo no me meto soy apolítico”.
Esta simple afirmación conlleva que aunque no se ponga en práctica ningún adoctrinamiento de forma explícita estoy perpetuando el sistema vigente y legitimando su posición por encima de cualquier otro, el que emana del Estado y como he dicho antes, no existe la posición neutral y el carácter desinteresado de ninguna entidad, por muy pública que sea.
La educación debe tener una finalidad ya que sino carecería de sentido y contradiría su propia naturaleza. Y somos nosotros mismos los que formamos la comunidad educativa quienes de forma vertical atribuimos significados a la educación para que horizontalmente se convierta en una tarea de grupo, que surge de la práctica reflexiva.
¿Alguna vez nos hemos preguntado por qué hacemos las cosas de una determinada manera y no de otra?, ¿por qué reaccionamos así ante determinados estímulos?
Hay una falacia con la que hemos ido creciendo muchos docentes y esta es la de creer que la formación inicial comenzaba con esos años en la universidad de Magisterio. Nada de eso, al igual que Kodaly decía refiriéndose a la educación musical del niño que debía empezar nueve meses antes del nacimiento de la madre, nuestra formación inicial comienza quince años antes . Cuando llegamos a la facultad de Magisterio, cada uno de nosotros sabe fehacientemente cual debe ser la función de la escuela , que debe enseñar, que valores transmitir y cuál debe ser su forma de hacerlo, porque lo que hacemos es reproducir viejos patrones de conducta de antiguos profesores y lo que sucede con nuestra formación posterior son solo procesos de asimilación y acomodación que difícilmente consigue variar nuestra vaga idea de la educación que ya teníamos.
Como hay una parte inconsciente que proyectamos en nuestra práctica educativa, necesitamos distanciarnos de la misma para poder verlo. Para ello esbozaré en unas cuantas líneas lo que es la teoría del Profesional reflexivo de Smith o Schön. Esta teoría presenta y justifica el proceso realizado en que profesores cuestionan su práctica, mostrando con ello cómo el desarrollo profesional de los profesores puede partir de su práctica, y con ello generan conocimiento profesional que permite alterar las condiciones en que se desarrolla la enseñanza.
La enseñanza como actividad crítica. Smyth (1991)
La práctica de la enseñanza es una actividad política, histórica y puede generar conocimiento pedagógico. Propuesta de desarrollo profesional para tomar en consideración estos principios: Ciclo de reflexión (pasar de preocuparse del cómo hacer, al por qué lo planteo así, y revisar la propuesta). Algunas ideas importantes:
1)Los profesores pueden poner en cuestión los modelos que se le imponen para su acción.
2) Es posible que el profesor actúe cambiando lo que no acepta (socialmente)
3)Para ello es importante desvelar la naturaleza de las fuerzas que inhiben y coartan, y trabajar para cambiar las condiciones ,Smyth, J. (1991). Una pedagogía crítica de la práctica en el aula.
Para ello propone un modelo de reflexión:
- Descripción.¿Qué es lo que hago?. Emplea incidentes críticos, en el diario.
- Inspiración ¿Cuál es el sentido de mi enseñanza? Teorías locales.
- Confrontación ¿Cómo llegué a ser de este modo?
- Recontrucción ¿Cómo podría hacer las cosas de otra manera?
Smyth, J. (1991). Una pedagogía crítica de la práctica en el aula.
CICLO DE REFLEXIÓN DE SMYTH

- DEFINICIÓN
¿Cuáles son mis prácticas?

- INFORMACIÓN ¿Qué teorías informan mi práctica?

- CONFRONTACIÓN: ¿Cómo llegué a ser de este modo?, ¿cómo lo ven los demás?

- RECONSTRUCCIÓN: ¿Cómo podría hacer las cosas de otra manera?
Se trata de pasar de preocuparse del:¿CÓMO? (hacer las cosas para que funcionen, tecnológicamente), a preocuparse del: ¿POR QUÉ? (hago las cosas así, qué me lleva a ello, cómo cambiar, etc.)
Se considera que la enseñanza es:
1) Actividad apolítica
2) Antihistórica
3) Y que el conocimiento pedagógico sólo puede surgir desde fuera de la escuela Razones de preponderancia de interés de profesores por aspectos tecnológicos. Según Smyth el profesor tiene que reconocer su dimensión política, detectar que se está estableciendo un control a partir de la normalización mediante un poder encubierto y considerar que el conocimiento pedagógico puede surgir de la práctica educativa.
Características de la reflexión
1. DISTANCIAMIENTO de la acción, de la forma de concebir la acción, de la
manera en que vemos la situación, de las propias creencias, etc.
2. CAPACIDAD DE EXPLICAR RAZONES, METACOGNICIÓN, disposición a
explicarse y explicar a otros por qué ocurren las cosas.
EL PROFESOR REFLEXIVO
Se distancia de la práctica para analizarla
EL PROFESOR REFLEXIVO
Tiende a ser consciente de las razones de sus actos.
Bueno, espero que con esta pequeña parrafada pueda entendérseme cuando hablo de que la educación es un acto político, no ciñéndome a que dentro del aula se hable de derechas o izquierdas, sino de una cuestión un tanto más sutil que parte de la forma con que cada uno realiza su labor docente.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy interesante,nos costó bastante esta discusión, pero no solo en el debate, sino en las lecturas y dinámicas fuimos viendo que siempre asumimos una postura, que parte de muchos referentes y desde luego de la experiencia vivida. También las diferencias cuando se habla de "neutralidad", objetividad... Otra cosa es imponer nuestros modos de pensar, o "adoctrinar".
Por eso es interesante lo que inidicas de Magisterio, y también de tomar distancia, pensar y repensar, indagar creencias, hacerlas explícitas. Para cambiarlas, completarlas desde la Formación decimos que tenemos que ser consciente primero de esas ideas y creencias. Esto se une con el aprendizaje relevante y la reconstrucción a partir de otros fundamentos, perspectivas.
Sin duda, también que sabemos que la enseñanza es intencional, se ejerce una influencia con alguna finalidad. También es importante destacar esta relación medio-fin. De allí que la idea de los porqué y para qué son los comienzos obligados de toda propuesta. Porque es también la enseñanza una actividad moral... Qué duda cabe de esta naturaleza política... y claro en ningún momento hablamos de su reducción a partidismo. Ser consciente de ello es situarnos en la vanguardia de los cambios, y también en un ejercicio ético y responsable de la profesión. Smith no solo se refiere con gran acierto al ciclo reflexivo sino también analiza muy bien esta naturaleza política e ideológica, y no lo centra solo en el contexto exterior sino también desde el propio SUJETO, su modo de concebir el conocimiento (problemático, en constante evolución...) y la relación del sujeto con el mismo. Por eso también insistimos en que todo curriculum responde a un contexto ideológicos, histórico, cultural.